Actividad sismica global: movimientos en Panama, Japon y China
Un temblor de magnitud 5.6 sacudió el territorio panameño este martes 27 de octubre de 2026, pasadas las diez de la mañana. Conforme al Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá (IGC-UP), el epicentro se localizó a 20 kilómetros al noreste de Coiba, a una escasa profundidad de 8 kilómetros, lo que facilitó que la población cercana sintiera con mayor intensidad la sacudida. Este episodio, catalogado oficialmente como revisado, surgió 18 días después del sismo mayor en la región de Azuero, periodo en el cual los expertos contabilizaron 1,056 réplicas hasta la mañana del lunes 26 de octubre. Todavía las autoridades no han confirmado si este reciente evento forma parte de dicha secuencia o constituye un fenómeno separado.
Sismos en Asia: Japon y Tibet
Por otro lado, el 25 de octubre se produjo un terremoto de magnitud 7.0 en las inmediaciones de las islas Ogasawara, bajo las aguas del océano Pacífico. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) situó el epicentro a una profundidad aproximada de 470 kilómetros. Debido a esta considerable profundidad, la energía se disipó moderadamente en la superficie, aunque el temblor alcanzó el nivel 3 en la escala Shindo en Chichijima y Hahajima, y se propagó hasta Tokio. No se reportaron daños personales ni materiales, descartándose cualquier alerta de tsunami al igual que en Alaska y la costa oeste norteamericana.
Asimismo, un movimiento telúrico de magnitud 7.0 sacudió el Tíbet occidental en China el 22 de octubre. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) determinó el epicentro a unos 183 kilómetros al este-noreste de Nagqu, con una profundidad cercana a los 18 kilómetros. El Ministerio de Gestión de Emergencias activó de inmediato una respuesta de nivel IV para coordinar las labores de asistencia ante posibles afectaciones en esta zona de baja densidad demográfica.
Balance de la emergencia en Panama
En cuanto a la crisis sismológica previa en territorio panameño, los datos oficiales apuntan a un saldo de al menos 25 personas con afectaciones físicas, cientos de evacuados preventivamente y cerca de 400 edificaciones dañadas tras el terremoto principal de magnitud 7.7, recalculado desde el 7.5 inicial por el USGS con epicentro en La Pitaloza. A petición del presidente José Raúl Mulino, el Consejo de Gabinete declaró el estado de emergencia, mientras que un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estimó que 38,000 personas precisaban ayuda humanitaria urgente.






