Miércoles, 28 de octubre de 2026

Artista dominicano culmina descomunal mural de 29 pisos en Nueva York

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El creador visual Néstor Omar García, popularmente conocido como Angurria, destapó el martes 27 de octubre una enorme pintura mural de 29 niveles de altura situada en el distrito neoyorquino del Bronx. Los promotores del proyecto sostienen que se trata de la estructura de este tipo más elevada registrada en todo el territorio estadounidense.

La monumental pieza lleva por nombre «Un MAR de Gente / From Every Shore» y fue plasmada sobre la superficie frontal de un inmueble habitacional perteneciente al complejo Morrisania Air Rights Houses, situado en las inmediaciones de Park Avenue y la calle East 158.

Los datos oficiales apuntan a que la superficie alcanza más de 260 pies de altura —unos 79 metros—, aunque ciertos sectores vinculados a la iniciativa calculan la dimensión cerca de los 290 pies, generando una leve diferencia en cuanto a su metraje definitivo.

Raíces dominicanas y vivencias migratorias

Más allá de su escala monumental, la intervención artística busca reflejar los recuerdos familiares de la República Dominicana, la travesía de los migrantes y la coexistencia multicultural que define al vecindario.

En la sección superior sobresale la representación de una madre con rulos en la cabeza que sostiene a una pequeña sobre sus hombros, una estampa que el autor asocia directamente con los escenarios cotidianos de su infancia en territorio dominicano.

El propio muralista indicó que esta figura rinde homenaje a las progenitoras y abuelas como pilares en la transmisión de costumbres y valores generacionales. Dicha inspiración germinó en Los Alcarrizos, República Dominicana, donde creció y cuya madre operaba un salón de belleza, entorno que nutrió su visión estética.

Esta misma silueta forma parte de su conocida colección «Doña Patria», concebida para enaltecer a la mujer dominicana y que ahora se exhibe a gran formato en una fachada visible desde múltiples puntos del Bronx.

Convivencia e integración comunitaria

La propuesta visual no se limita a una única escena, sino que enlaza diversas narrativas sobre la vida en un vecindario multiétnico.

Mientras en la parte alta se visualiza el lazo entre una adulta mayor y una infante, las zonas intermedias plasman festejos donde conviven latinos, afrodescendientes, musulmanes y otras colectividades que comparten diariamente escuelas, calles y comercios locales.

En la base del edificio se observa a chicos de distintas procedencias divirtiéndose cerca del agua, simbolizando relaciones libres de prejuicios y aquello que une a los habitantes más allá de sus diferencias, según detalló el equipo en un programa de televisión.

La ejecución supuso un reto técnico mayúsculo debido a las dimensiones del edificio. El proceso requirió aproximadamente 22 días de labor continua, abarcando turnos desde las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde, tal como relató Angurria.

Se emplearon cientos de tarros de aerosol y pintura; solo en una fase se consumieron entre 17 y 18 cubos de cinco galones. La gran altura exigió una meticulosa logística para la movilización de suministros y el cuidado de la escala en cada trazo.

Distinción y participación vecinal

Los organizadores catalogan la obra como el mural más alto del país norteamericano. Como punto de comparación se suele citar el trabajo de la alemana MadC en la torre Excel Miami, en Florida, que mide cerca de 245 pies, cifra que esta nueva intervención superaría.

No obstante, la afirmación carece por el momento de una acreditación formal independiente, por lo que el título descansa sobre los datos aportados por los impulsores del proyecto.

Un aspecto clave fue la definición del contenido en colaboración directa con los habitantes del complejo habitacional. La organización ArtBridge coordinó talleres y juntas vecinales previas para escoger el concepto definitivo.

En la realización colaboraron la asociación de inquilinos de Morrisania Air Rights, ArtBridge y el Public Housing Community Fund. La producción corrió a cargo de Monumenta.do, firma dominicana especializada en intervenciones públicas monumentales, con el respaldo de MAC Cosmetics como patrocinador.

El evento inaugural congregó a líderes locales y figuras como la actriz dominicana Dascha Polanco, quien expresó su entusiasmo por el mensaje de cohesión social que transmite la pieza.

Para la comunidad dominicana en Nueva York, la presencia de estos símbolos representa un espacio de validación pública, al tiempo que reconoce la aportación de otras corrientes migratorias.

Con una sólida trayectoria en el diseño y el arte urbano, Angurria promueve temáticas caribeñas y lidera iniciativas como el Festival CAYE en Santo Domingo. Durante su estancia en el Bronx, aprovechó para aconsejar a las nuevas generaciones sobre el valor de la formación académica.

El mural se encuentra abierto al público en el complejo habitacional situado en el 3125 Park Avenue, cerca de la calle East 158, en el sector sur del Bronx, pudiendo apreciarse plenamente desde los espacios exteriores de la zona.

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