El doctor Freddy Novas, quien encabeza la dirección materno infantil del Servicio Nacional de Salud (SNS), reveló las conclusiones de una auditoría interna llevada a cabo en el Hospital Materno Infantil Francisco A. Gonzalvo. La intervención institucional se originó a raíz de los cuestionamientos públicos formulados por el anestesiólogo Ramón Laureano Contreras, un profesional con 38 años de trayectoria en el establecimiento, quien había alertado sobre supuestas fallas en las condiciones higiénicas y en la atención médica.
Hallazgos sobre los decesos perinatales
Durante su intervención en un espacio de entrevista conducido por Ramón Tolentino, el representante del SNS contrastó las versiones del especialista y detalló los registros clínicos del centro. Novas confirmó que durante el mes de octubre se documentaron tres pérdidas perinatales, aclarando que dos de estos casos ocurrieron antes de que las parturientas ingresaran al recinto sanitario.
De acuerdo con la revisión de los historiales médicos, dos de las gestantes llegaron al hospital cuando los fetos ya no presentaban signos vitales en el interior del útero. Asimismo, el funcionario indicó que los cambios físicos apreciados en uno de los recién nacidos correspondían al tiempo transcurrido desde el fallecimiento intrauterino, desestimando que las imágenes divulgadas evidenciaran mala praxis durante la asistencia hospitalaria.
Respecto al caso específico de una joven de 21 años cuyo entorno familiar aseguraba que el infante estaba vivo al arribar al centro sanitario —apoyándose en apreciaciones del personal de una ambulancia del Sistema 911 y de enfermería—, Novas aclaró que en ocasiones los latidos maternos pueden confundirse con los del feto, por lo que se requiere confirmar el estado gestacional mediante sonografías.
Situación sanitaria e indicadores del centro
En cuanto a las alertas sobre la presencia de patógenos y deficiencias de higiene, el directivo explicó que el hospital mantiene controles epidemiológicos regulares. Señaló que en los análisis realizados en julio se detectaron bacterias en el entorno, lo cual activó protocolos de desinfección en colaboración con una empresa privada avalada por el Ministerio de Salud Pública.
Para ilustrar el funcionamiento general de la institución, Novas aportó cifras correspondientes al año 2026. En dicho periodo se contabilizaron 791 nacimientos y 12 pérdidas neonatales. Entre los decesos, detalló que cuatro correspondieron a bebés referidos desde clínicas privadas con edades gestacionales de entre 22 y 28 semanas, mientras que otros cuatro nacieron entre las semanas 22 y 25, un tramo de alta vulnerabilidad. Adicionalmente, reportó un caso con una anomalía congénita incompatible con la vida.
El representante del SNS indicó que el centro registró una tasa de mortalidad neonatal cercana a 14 por cada mil nacidos vivos, frente a una media de referencia nacional de 12. En el plano quirúrgico, 13 pacientes de los 791 totales presentaron infecciones en las heridas de intervención, destacando que en lo que va de 2026 no se han reportado decesos maternos.
Revisión administrativa y próximos pasos
Novas confirmó que el equipo investigador sostuvo un encuentro directo con el doctor Ramón Laureano Contreras, además de líderes médicos y administrativos, donde se abordaron posibles fricciones laborales previas vinculadas a un cambio de funciones en el área de anestesia. Las autoridades solicitaron al galeno las evidencias respaldatorias de sus acusaciones sobre contaminación hospitalaria.
Por último, el director materno infantil anunció que las anomalías detectadas en la gestión y las declaraciones del personal serán evaluadas por el Comité Disciplinario del Colegio Médico Dominicano. Paralelamente, se informó que las obras de remozamiento de la infraestructura hospitalaria, centradas en el bloque quirúrgico y las salas de parto, tienen prevista su conclusión para el mes de noviembre.




